sábado, 30 de enero de 2010

contento como un chirigüe

arrancarce, correr por ahí, mis pies son vírgenes, no sé los tuyos, no es el tema que nos convoca, nos convoca correr, rápido y lejos, el sol nos cubre esta vez, ya no es la lluvia como esa vez en horcón, son las nubes las únicas que dan sombras, pero el sol no molesta, sorpresivamente nos gusta y es que yo no sabía todo lo que me gustaba, yo no conocía el sol, el sol del desierto, ese es el sol.
Y ahora que lo conozco...y ahora que sé lo que es es correr lejos y rápido, no sé, todavía no sé. Las cosas cambian un poco, pero acá todo sigue igual, los perros, las plantas, las calles y los semáforos.


Una
pílsener
en el desierto
es un regalo
de Dios.
Jesús
estuvo en
el desierto
y
como
Jesús es
un regalo
de Dios
Jesús
es una
Pílsener.

Claudio Bertoni

lunes, 11 de enero de 2010

cali calibozo

no puede ser que sufra tanto
no puede ser que los días sean así de polvo
no puede ser que la muerte llegue así de rápido
que los recuerdos sean plomo derretido
en estos ojos blandos
que los mitos se derrumben
como soplar casas hechas de paja
no puede ser que día tras día
no puede ser que sufra tanto
no puede ser que los días
no puede ser que la muerte
no puede ser que los recuerdos
en estos ojos blandos
que los mitos
que día tras día

no puede ser que sufra tanto.


Andrés caicedo

martes, 5 de enero de 2010

ni ese tal fuguet

y te ponis a pensar en todo lo que pasaba hace un año, las bicis, las noches de distintos olores, las calles abiertas, las canciones de dicha y rabia adolecente... felicidades que no se pueden reducir a una oración (esto del lenguaje a veces se me hace tan inútil), algunos prefieren decir inefable, yo prefiero no ocupar esa palabra, me resulta castrante, aún está esa esperanza de sentirse en escena, justo después de que hayan dicho , luz cámara y acción y todos estén atentos para escuchar tus parlamentos . Que frustrante pensar en esos diálogos de películas que pretenden a toda costa hacerte mirar la vida de otra forma, "la vida es un puto concurso de belleza tras otro", "la vida es como una caja de bombones", "la vida no es corta, es larga", esos momentos de lucidez total con los que los escritores y cineastas nos han hecho soñar, esas filosofías de libros y películas a las que uno ha adherido más de una vez (hablo por mi). Siempre me he imaginado lo bacán que sería amanecer un día con el cielo lleno de nubes en forma de puré y tener las palabras precisas en los labios, no en la lengua, en donde suelen atascarse. Me parece justo, todos merecemos un día así, para que las películas que uno ve cobren algún sentido, para que no se queden en la pantalla como algo infranqueable Y/o surreal y pasen a las vidas, en miles de situaciones distintas, en miles de situaciones bacanes y únicas. Tener por un día las palabras exactas listas para ser dichas, que no se atasquen ni en algún lugar recóndito del cerebro, ni en la lengua traicionera. Tener esa lucidez casi divina de para resumir en una frase lo que uno cree, siente o piensa de forma más ferviente y que alguien, además, lo crea, que sólo un persona lo escuche, lo entienda y lo grabé, alguien que presencie ese momento como un testigo del clímax de una vida, de una historia que está en la cima de su ola. Sí, todos lo merecemos, no sólo tarantino, ni los coppola, ni los anderson, ni woddy allen, ni ese tal fuguet.