martes, 7 de septiembre de 2010

FULL OF LIFE NOW

When you read these i was that visible am become invisible,
Now it is you, compact, visible, realizing my poems, seeking
me,
Fancying how happy you were if i could be with you and
become your camrade...

Walt Whitman

lunes, 6 de septiembre de 2010

Domingo 3:18 A.M

¡Aveces estoy tan feliz que me casaría contigo!
(aunque no pienso casarme jamás).
tendríamos una casa chica, pero viviríamos bien;
comiendo fideos y sopas, haciendo collages,
plantando plantas, viendo tele,
leyendo y viendo películas por montón.
Tocaríamos acordeón, sacaríamos fotos,
andaríamos en bicicleta y dos veces al año saldríamos de viaje.
Te seguiría amando caleta.
Esa es la vida que me imagino algunos días, a lo Hemingway.
¡Villa Alemana sería una fiesta!

viernes, 3 de septiembre de 2010

servilleta del desayuno

ya no quiero ser una tortuga!
miento,
quiero ser una tortuga nudista
y tomar sol sin caparazón
(todavía no estoy tan vieja para eso).

miércoles, 1 de septiembre de 2010

elefante entrando a la ciudad

Calle Viena, Villa Alemana, V Región, Chile, 2:56 a.m, Temperatura: 14 gradosc

Escucho un ruido, me siento rápidamente en la cama. La pieza estaba sumida en la más profunda e imperturbable oscuridad. Busco a tientas el interruptor de la lámpara que está en el velador, boto algo (un lápiz creo), encuentro el botón y lo presiono. La pieza se ilumina instantáneamente, todo está en orden. Me aseguro, la casa entera está dormida, hace horas que lo está.
No escucho de nuevo el ruido, me tranquilizo, apago la luz y me vuelvo a acostar.
Hace días que no duermo más de dos horas. Al principio me parecía insoportable, buscaba algo que hacer: leía, veía tele, escribía cartas, pero nada funcionó. Cuando se tiene insomnio nunca se está ni despierto ni dormido. Es la quinta noche de insomnio intensivo, y ya me rendí. Finalmente opté por acostarme y fingir que duermo, o por lo menos que descanso, busco algo en que pensar por un buen rato y un pensamiento naturalmente va abriendo otros. Esto puede durar horas, sin embargo, en algún minuto el cerebro cede, dejándome dormir por un rato.
La soledad se siente mucho más de noche,no hay nadie para hablar, sólo yo, y esa nunca ha sido una relación fácil. Durante el día las cosas no cambian mucho, el sueño persiste, no se podría decir que estoy despierta, es algo así como una fase intermedia.
He tenido algunas visiones extrañas, el viernes caminaba por la calle londres y doblando hacia calle progreso vi una iguana del porte de un perro al lado de un jacarandá. De un momento a otro desapareció. La verdad es que este episodio no me shockio para nada, seguí mi camino sin sobresalto, el sueño no pasaba. El lunes también vi algo extraño, caminaba del metro a mi casa, cuando miré hacia los cerros. Justo en la cumbre del más alto, había una llama enorme, parecía ser una gran fogata, un grupo de personas bailaba a su alrededor con panderos y guitarras, este episodio tampoco me sorprendió, seguí caminando, un poco más rápido.
- Ahhh!
Un ruido difuso se escucha a lo lejos.Tengo miedo, me escondo bajo las frazadas y me tapo los oídos. Pasan unos minutos, me destapo los oídos
El sonido vuelve, ahora es más cercano, se distingue...es el barrido de un elefante, (creo que así se dice), no hay duda. Pienso rápido: no hay circos cerca, tampoco hay zoológicos.
El miedo se convierte en terror, pero me destapo y me siento en la cama- un impulso- estoy esperando.
El elefante vuelve a barritar, sólo que ahora el sonido se prolonga más tiempo, no debe estar muy lejos. Ya no tengo miedo, me levando, me pongo zapatillas, salgo de la pieza, camino a tientas por el pasillo, toco la puerta de entrada, la abro, camino rápida y silenciosamente a la puerta que da a la calle. Titubeo unos segundos, finalmente la abro y salgo con apuro.
El elefante se escucha cada vez más cerca, camino con rapidez, me dirijo hacia el centro por calle condell. La ciudad duerme. La noche es agradable, no siento frío, debe ser por la ansiedad. Camino en pijama por la ciudad, no hay nadie en las calles.
Por los aullidos del elefante deduzco que no debe estar a más de 5 cuadras en dirección al centro. Avanzo cuadro cuadras por condell, comienzo a escuchar sonidos de otra naturaleza, son ruidos humanos, pasos humanos. Llego a calle berlín, miro a mi alrededor, noto que dos siluetas comparten mi dirección, miro hacia atrás, distingo a tres personas en pijama, no conozco a ninguno de ellos. No soy la única.
Avanzo una cuadra, los tímidos sonidos de pasos se van convirtiendo poco a poco en un bullicio.
Estoy a una cuadra de la calle principal, cuento a diez personas siguiendo mi dirección. El elefante sigue barritando, puedo sentir el resonar de sus patas contra el cemento.

Calle Valparaíso, Villa Alemana, V región, Chile, 4:10 a.m, Temperatura:12 gradosc

Somos alrededor de 50 personas en la calle, somos sonámbulos, sé distinguir los. Hay un poco de niebla, nadie habla, estamos inmóviles, expectantes.
Entremedio de la niebla surge una pata gris, enorme y rugosa, choca contra el concreto, la calle retumban.Ya ni pestañeamos. Aparece la otra pata, luego la trompa, su majestuoso cuerpo ya está frente a nosotros, el elefante esta adornado con joyas de plata y turquesa, sus ojos...sus ojos son el océano, han visto cosas que nunca he visto ni veré: los primeros hombres, el primer asesino, la muerte roja. Siglos de verdades y fantasias en sus iris .

Se escucha un grito: ¡Voilà, el elefante ha entrado a la ciudad, ya no necesitamos dormir para soñar, ya no necesitamos dormir...Voilà, el ya está acá...!
La alegría está en nuestros corazones, al fin desperté. Nos abalanzamos sobre él.
No volví a dormir jamás.