¡Aveces estoy tan feliz que me casaría contigo!
(aunque no pienso casarme jamás).
tendríamos una casa chica, pero viviríamos bien;
comiendo fideos y sopas, haciendo collages,
plantando plantas, viendo tele,
leyendo y viendo películas por montón.
Tocaríamos acordeón, sacaríamos fotos,
andaríamos en bicicleta y dos veces al año saldríamos de viaje.
Te seguiría amando caleta.
Esa es la vida que me imagino algunos días, a lo Hemingway.
¡Villa Alemana sería una fiesta!
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1 comentario:
cuernoempanza!, mierdra!, ni siquiera el padre ubú puede inventar algo para explicar que se siente leer esas buenas ideas
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