domingo, 23 de octubre de 2011

chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres

sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro

te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota

te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía

pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono

estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos

estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra

estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen

y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirandoté.

sábado, 15 de octubre de 2011

y
no volver
a verte nunca
más, en ninguna
vereda, y no volver
a tener la oportunidad
de saludarte ni de mirarte
de reojo cuando hablas,
cuando comes, cuando caminas
cuando esperas el metro, no tiene nombre
ESTE
POEMA
NO
TIENE
NOMBRE

santiago once again

Imágenes: del almendro en flor
del aromo en movimiento
de los olmos en hilera por la carretera
de las hojas de álamo en la vereda.

Olores: del damasco caído
de las flores del limón
de sol
de mañana
de viernes.

cambio todos esos recuerdos por encontrarte desprevenido en estación moneda.

lunes, 3 de octubre de 2011

28

Llegó la noche de la gran fiesta. Yo podía oír prácticamente el ajetreo de los preparativos allá abajo y me sentía deprimido. "¡Oh, dios mío! La sociabilidad no es más que una gran sonrisa y una gran sonrisa es únicamente dientes. Desearía poder quedarme aquí arriba y limitarme a descansar y ser bueno." Pero alguien subió el vino y eso me puso en marcha.