y
no volver
a verte nunca
más, en ninguna
vereda, y no volver
a tener la oportunidad
de saludarte ni de mirarte
de reojo cuando hablas,
cuando comes, cuando caminas
cuando esperas el metro, no tiene nombre
ESTE
POEMA
NO
TIENE
NOMBRE
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario