lunes, 3 de octubre de 2011
28
Llegó la noche de la gran fiesta. Yo podía oír prácticamente el ajetreo de los preparativos allá abajo y me sentía deprimido. "¡Oh, dios mío! La sociabilidad no es más que una gran sonrisa y una gran sonrisa es únicamente dientes. Desearía poder quedarme aquí arriba y limitarme a descansar y ser bueno." Pero alguien subió el vino y eso me puso en marcha.
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