Interior with plant reflection listening - Lucian Freud
jueves, 27 de junio de 2013
tres historias cortas de fin de semana
SIN-FIN
Después me contaron: salimos del local cuando pusieron Rammstein, nos abrigamos y bajamos la escalera. Anibal pinto estaba llena. Compré una hamburguesa de soja, le eché mayonesa, me despedí de la Camila y del Raúl y me fui caminando feliz a la casa. No parecía que se me olvidaba el final.
ROCAMILO Y UNA SEGUIDILLA DE APARICIONES
Mi hermano mayor se llama Camilo y el menor se llama Rodrigo, somos tres, mejor dicho tres y medio. La mayoría de las veces cuando mi mamá quiere llamar al Camilo, se equivoca y empieza gritando "RO", nota su error al instante y enseguida grita "CAMILO", lo que resulta en un grito que suena "ROCAMILO".
Un día mi mamá sintió que alguien entraba al baño (no había nadie más en la casa).
Un día alguien toco mi puerta (no había nadie afuera).
Un día la digly chilló (nadie la había pisado).
Era Sábado cuando lo supimos, Rocamilo había llegado, había escuchado que lo llamaban y de alguna forma había llegado...
HM
Es domingo y, a diferencia de los demás, este ha sido agradable. Subí al Atkinson, me tomé un litro de té y respiré hondo. De repente me acorde del 2008, después me acordé del cerro, después de la canción del macha, después de mi y de mi mala vida. Por un momento creí encontrar la respuesta a todas mis interrogantes. Y si no fuera, persiguiendo todo me calmaría y te diría cómo hacer de esta normalidad una terraza donde estar y desde allí abrir los ojos al mundo prepararía de manera especial un recorrido por Santiago o por Rumié en la cosa simple de entenderse hay tantas cosas que no entiendo.
Después me contaron: salimos del local cuando pusieron Rammstein, nos abrigamos y bajamos la escalera. Anibal pinto estaba llena. Compré una hamburguesa de soja, le eché mayonesa, me despedí de la Camila y del Raúl y me fui caminando feliz a la casa. No parecía que se me olvidaba el final.
ROCAMILO Y UNA SEGUIDILLA DE APARICIONES
Mi hermano mayor se llama Camilo y el menor se llama Rodrigo, somos tres, mejor dicho tres y medio. La mayoría de las veces cuando mi mamá quiere llamar al Camilo, se equivoca y empieza gritando "RO", nota su error al instante y enseguida grita "CAMILO", lo que resulta en un grito que suena "ROCAMILO".
Un día mi mamá sintió que alguien entraba al baño (no había nadie más en la casa).
Un día alguien toco mi puerta (no había nadie afuera).
Un día la digly chilló (nadie la había pisado).
Era Sábado cuando lo supimos, Rocamilo había llegado, había escuchado que lo llamaban y de alguna forma había llegado...
HM
Es domingo y, a diferencia de los demás, este ha sido agradable. Subí al Atkinson, me tomé un litro de té y respiré hondo. De repente me acorde del 2008, después me acordé del cerro, después de la canción del macha, después de mi y de mi mala vida. Por un momento creí encontrar la respuesta a todas mis interrogantes. Y si no fuera, persiguiendo todo me calmaría y te diría cómo hacer de esta normalidad una terraza donde estar y desde allí abrir los ojos al mundo prepararía de manera especial un recorrido por Santiago o por Rumié en la cosa simple de entenderse hay tantas cosas que no entiendo.
domingo, 23 de junio de 2013
sábado, 22 de junio de 2013
alcohol el miedo y el fuego la locura imaginaria
y además literato ¿literato? literato es
decir una gran máquina es decir el que riega
duraznos con petróleo y el que siembra terrenos
a dinamita y ara a patadas o balazos es decir el
que esteriliza y produce aquella fruta egregia del
veneno: el poema gran química metasíquica sí
Raimundo Contreras el literato reencuentra
al poeta incendiándose es inabordable el animal
animal es inabordable se canta Raimundo
decir una gran máquina es decir el que riega
duraznos con petróleo y el que siembra terrenos
a dinamita y ara a patadas o balazos es decir el
que esteriliza y produce aquella fruta egregia del
veneno: el poema gran química metasíquica sí
Raimundo Contreras el literato reencuentra
al poeta incendiándose es inabordable el animal
animal es inabordable se canta Raimundo
Escritura de Raimundo Contreras, Pablo de Rokha
sábado, 11 de mayo de 2013
sentados frente al fuego
Sentados frente al fuego que envejece
miro su rostro sin decir palabra.
Miro el jarro de greda donde aún queda vino,
miro nuestras sombras movidas por las llamas.
Esta es la misma estación que descubrimos juntos,
a pesar de su rostro frente al fuego,
y de nuestras sombras movidas por las llamas.
Quizás si yo pudiera encontrar una palabra.
Esta es la misma estación que descubrimos juntos:
aún cae una gotera, brilla el cerezo tras la lluvia.
Pero nuestras sombras movidas por las llamas
viven más que nosotros.
Sí, ésta es la misma estación que descubrimos juntos.
-Yo llenaba esas manos de cerezas, esas
manos llenaban mi vaso de vino-.
Ella mira el fuego que envejece.
Para ángeles y gorriones, Jorge Teillier
.
en Lonquimay me sentí mal,
porque no viste al loco que llegó ayer al camping
te hubiera dado risa,
se habrían hecho amigos.
el loco vivía en la copa de agua de Quilpué
y tenía como cuarenta
nos ofrecía chela a cada rato
y nos defendió cuando la loca nos trato de pendejos.
con el Rodrigo le pusimos Pancho Melo
y nos felicitó por viajar juntos,
por querernos tanto.
el no veía a su hermano como hace 3 años
y no se acordaba por qué se habían enojado.
el loco era buzo táctico
y medio melancólico
tenía una polola que se llamaba Marilú
y cuando iba al baño se ponía a gritar su nombre.
el loco se tomaba 27 latas diarias
y decía que producían cáncer.
nos despedimos como las 5 de la mañana
el loco con la Marilú se fueron a dormir al auto
(a loca que se había ido en mala dormía hace ene rato).
en la mañana el loco había desaparecido del camping
le robó los cachos y un poncho a la loca mala onda.
quizás algún día lo volvamos a ver
el Rodrigo tiene su número.
porque no viste al loco que llegó ayer al camping
te hubiera dado risa,
se habrían hecho amigos.
el loco vivía en la copa de agua de Quilpué
y tenía como cuarenta
nos ofrecía chela a cada rato
y nos defendió cuando la loca nos trato de pendejos.
con el Rodrigo le pusimos Pancho Melo
y nos felicitó por viajar juntos,
por querernos tanto.
el no veía a su hermano como hace 3 años
y no se acordaba por qué se habían enojado.
el loco era buzo táctico
y medio melancólico
tenía una polola que se llamaba Marilú
y cuando iba al baño se ponía a gritar su nombre.
el loco se tomaba 27 latas diarias
y decía que producían cáncer.
nos despedimos como las 5 de la mañana
el loco con la Marilú se fueron a dormir al auto
(a loca que se había ido en mala dormía hace ene rato).
en la mañana el loco había desaparecido del camping
le robó los cachos y un poncho a la loca mala onda.
quizás algún día lo volvamos a ver
el Rodrigo tiene su número.
lunes, 4 de marzo de 2013
añej
yo era/yo soy/yo seré
no lo que soñe o planeé
seré/viviré/moriré
en una pieza gris
donde sólo caiga mi cama y los libros,
mi mochila y un vaso,
mi abrigo y una polera,
sin color/ni epifanía
no lo que soñe o planeé
seré/viviré/moriré
en una pieza gris
donde sólo caiga mi cama y los libros,
mi mochila y un vaso,
mi abrigo y una polera,
sin color/ni epifanía
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