una vez, no hace mucho entre mojitos y carcajadas un curadito simpático me dijo que yo iba a volar y que siendo estúpida sería feliz mientras el cantaba paramar y decía congelarse como en la canción. Yo pensaba que quizás tenía razón, la estupidez es el mejor camino, sería súper bueno poder pasar así los días, sin preocuparse mucho por nada, con los ojos cerrados y una risa en la cara...los curaditos dicen la verdad dijo alguien por ahí. No sé si volaré, si es así ojalá sea lejos y bien alto porque estoi cansada de pisar este suelo, a mis zapatillas les entra la tierra y yo me lleno de café por que los cigarros no me sedan, al contrario, vacían lo poquito y nada que me queda.
Empieza la interminable cuenta regresiva, y trato de inyectarme mi viejo optimismo, pero no dura mucho el efecto, y ahora miro el árbol y quiero recordar esta imagen, almacenarla en mi cerebro virtualmente muerto, así en noviembre cuando todo esto se acabe, cuando esté en ese escenario recibiendo al fin ese papel me ría de guata al darme cuenta como pasa el tiempo y recordar lo miserable que me sentía un 6 de marzo cuando empiezo a vivir en las mañanas.
el borrachín apenas caminaba hacia su casa con el corazón congelado y una vida de dolor tras él, no creo que se llegue a imaginar que alguien lo tomó en serio, más aún, como un gurú x)
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