si hay días desfavorables para mi insignificante persona son los domingos, partiendo por el frecuente dolor de cabeza y la falta de sueño, si sumamos a esto una dosis de rutina con los almuerzos en la casa de mi abuelita (mitad humano-mitad hobbit) que nunca aprendió a cocinar y que con frecuencia marea con sus interesantes conversaciones de relleno sobre el clima, sus juntas de amigas o el pasado lejano. El punto culmine del aburrimiento es tipín 5 cuando llego a mi casa, entro a mi pieza deshecha y no hay nada que ver en la tele, también es común que prenda la radio y me perforen el estomago con algún temita que me hace pensar en los temas censurados por mis neuronas. moraleja: el aburrimiento y las penas tontas son un mal plan dominical para el que no va a misa a pedir perdón o un novio a san antonio (okei).
(esta es la nueva adquisición de mi pared :B)
1 comentario:
hola, a mi no me desagradan los domingos, qué raro, es el único día que tengo para pensar en mi un rato, porque el resto de los días casi no tengo vida, es el día para estar en pijamas, escuchar música, hecharse en la cama, pensar cosas locas y estar pioli.
A ti lo que te caga es tener que ir a la casa de tu abuela hobbit que cocina mal, jajaj entonces no vallas tan seguido,emancipación! ya shao mejor,nos vemos mañana.
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