erre se quede allá,
que me diga: " pe, me quiero quedar",
y que yo le responda: "quédate, quédate."
Después lo abrazo fuerte,
y le digo que no se preocupe,
que los papás ya no son papás,
que nosotros ya no somos hijos,
que sólo somos erre y pe;
podemos desaparecer cuando queramos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario